Tierna como la madrugada,
suave como la espuma,
llegaste a mi vida así,
de una forma inesperada.
Bella como el universo infinito,
terminando con mis tediosos sueños
y haciendo volar mi imaginación
escuchándose muy quedito.
Fresca como la alborada,
tempestuosa como la lluvia,
como el rayo luminosa,
dejaste a mi alma ilucionada.
Frágil como el cristal,
suave como la rosa,
eres colosal
y para mí, la más hermosa.
Autor: Hector LH
domingo, 7 de marzo de 2010
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